|
¿Cómo tratar la anemia?
El tratamiento estará relacionado
con la causa de la anemia: es preciso
identificarla para dar con el tratamiento adecuado.
La anemia ferropénica
se trata con una suplementación de hierro.
Su médico determinará la dosis y
la duración del tratamiento. Este último
aspecto tiene particular importancia, ya que la
toma del medicamento debe prolongarse más
allá del momento en que el nivel de hemoglobina
se normaliza, para asegurarse que sus depósitos
de hierro alcancen niveles aceptables. Esto es
fundamental para que el tratamiento sea eficaz
y Usted sane realmente, evitando una recaída.
Nunca abandone el tratamiento
antes del período indicado por su médico.
Existen
diversas maneras de suministrar hierro al paciente
anémico o deficiente de hierro:
1. Por vía oral (en comprimidos,
gotas, ampollas bebibles o jarabes)
2. Por vía inyectable, intramuscular o
endovenosa, constituyendo esta última una
forma rápida y eficaz de tratar el síndrome
anémico.
Algunos preparados de hierro producen efectos
colaterales desagradables, tales como vómitos,
dolores de cabeza, constipación y tinción
de dientes.
A fin de evitar estas complicaciones, consulte
con su médico para que le prescriba un
producto que le asegure una buena aceptación
y tolerancia.
El hierro está contraindicado
en ciertos casos, por ejemplo si Usted está
sufriendo un proceso infeccioso severo. Su médico
le indicará en qué momento corresponde
iniciar el tratamiento.
La terapia con suplemento
de hierro sin asesoramiento médico-profesional
no es recomendada, por lo tanto estos medicamentos
no deben ser ingeridos sin prescripción
y seguimiento médico. El exceso de hierro
es nocivo para su organismo.
Consulte a su médico.
|